
Un consumidor de comercios en línea siempre tendrá cierto nivel de riesgo de que su identidad sea robada y posteriormente suplantada, sin embargo un estudio descubrió que si los datos del comprador en línea fueron comprometidos por una brecha corporativa este riesgo crece exponencialmente.
De acuerdo con un reporte conducido por Javelin Research, las personas cuya información personal ha sido comprometida en una fuga de información tienen un riesgo cuatro veces mayor de sufrir robo de identidad y fraude.
Aunque se trata de un estudio aplicada a empleados estadunidenses, podría darnos una idea de cómo puede ser utilizada la información que un atacante interno o externo extrae de las organización datos personales de los empleados.
La información de un usuario que realiza compras y revisa sus estados de cuenta bancarios en Internet, que cuenta con una o más direcciones de correo electrónico, así como con perfiles en redes sociales y que la suma del límite de crédito de sus tarjetas rebasa los $6,000 dólares, tiene un valor cercano a los $695 dólares en el mercado negro, según se comprobó en una prueba realizada por Netmedia con la herramienta Norton Online Risk Calculator.
Por otra parte, la firma de investigación resaltó que las notificaciones a los empleados de que la compañía sufrió una brecha de seguridad ayuda a los consumidores en línea a tomar acciones para su protección.
“La notificación (a los empleados) es crítica porque los consumidores tienen cuatro veces más probabilidades de padecer (transacciones) electrónicas fraudulentas si reciben una notificación de brecha de datos”, dijo Mary Monahan, directora de investigación y directora asociada de Javelin Research.
Durante los últimos tres años, 11% de los encuestados dijeron haber recibido una notificación de brecha de datos.
En México no existe una ley que obligue a las empresas a notificar a sus empleados si experimentaron la pérdida de su información, razón por la cual no se tienen cifras sobre el problema.