
Lo quieran o no la cuenta regresiva ya comenzó. El reloj para que los CEOs, CSOs, CIOs y usuarios de todo el mundo aprendan a distinguir el valor en el contenido digital será vital para la viabilidad de los negocios durante la próxima década, asegura Devin Redmon, vicepresidente de Producto y Desarrollo de negocios de Websense.
En entrevista exclusiva con b:Secure y Netmedia, Redmond comparte que fenómenos como las redes sociales, el cómputo en la nube y la llegada de nuevo dispositivos han comenzado a cambiar de manera disruptiva la manera “en que las empresas entienden el significado de la seguridad de su información”.
“El web se han convertido en el centro de nuestra transformación, como empresas y sociedad. Hoy, la mayor parte de nuestros mecanismos de comunicación y colaboración suceden a través de la red, y es en estos espacios donde nuestra información más sensible vive y es compartida entre aplicaciones, plataformas y usuarios”, dice.
Así, a medida que la tecnología e internet evolucionaron, las líneas que delimitaban la información más sensible a las infraestructuras, perímetros o los centros de datos de los negocios, comenzaron a difuminarse a tal grado que, en el siglo XXI, los datos digitales viven sin restricción alguna de espacios, países, plataformas o usuarios.
Es esa libertad en la información la que he permitido el desarrollo de fenómenos como las redes sociales, el cómputo en la nube y la colaboración web. Y, al mismo tiempo, el descontrol sobre el contenido ha propiciado la aparición de una industria (el cibercrimen) altamente rentable, que vive del lucro y aprovechamiento ilegal de gran parte de estos datos.
Como dice Redmond, este cambio de paradigma apenas ha comenzado, pues a medida que las plataformas sociales, los servicios de Software as Service y Cloud y los dispositivos móviles converjan más entre sí, el control de esos datos (Sensibles y genéricos) cada vez será más complejo.
“Las tres tendencias más disruptivas de los últimos años (web 2.0., nuevos dispositivos y Cloud) cada vez están más entrelazadas. Hoy las principales aplicaciones que utilizan los usuarios de BlackBerry, iPhone, iPad o Android Device, son programas vinculados a servicios en la nube, ligados a experiencias de interacción social o de colaboración”, dice Redmond.
Así, no es de extrañar que si usuarios y empresas ya han comenzado a sacar provecho de esta convergencia, los cibercriminales vean también la posibilidad de aprovecharlo. Y mientras más datos y personas atraigan las nuevas tecnologías, más suculento será el área de recreo para la delincuencia en internet.
“El problema es que, en un mundo sin líneas que delimiten los perímetros e infraestructura, no podemos darnos el lujo de proteger y prevenir todo, pero tampoco podemos cerrar las ventanas de oportunidad que el Cloud Computing, las redes sociales y dispositivos traen para el negocio”, remarca.
La muerte del Legacy… mental
Lo bueno: es posible adaptarse a los cambios. Lo malo: no todos lo lograrán, explica Redmond. La realidad es que para la mayoría de los CSO y CIO fenómenos como el IT Consumerization significan más que riesgos y problemas para el desempeño de su labor, representa un cambio drástico incluso en su mentalidad.
“Es un cambio muy complejo, en especial para aquellos Legacy CIO y CSO, que mantiene un pensamiento cerrado o resistente al cambio. Lo malo es que los CEOs, CMOs o empleados de mañana ni siquiera les van a pedir permiso para habilitar servicios de redes sociales, operar sus smartphones o descargar aplicaciones de cloud”, subraya el vicepresidente de Negocios de Websense.
Pero ese cambio mental es uno de los más complejos de alcanzar, comparte Redmond, pues los departamentos de IT, difícilmente gozarán de un aumento exponencial en sus presupuestos durante los próximos años y su infraestructura y datos seguirán creciendo.
En otras palabras, dice, será necesario proteger la información en constante movimiento, sin dejar de proteger los sistemas e infraestructuras actuales o legados.
“Si en verdad quieren ayudar, las empresas que proveen tecnología y soluciones de seguridad deberán aprender a trabajar en ambientes heterogéneos. Las áreas de IT ya no pueden de darse el lujo de invertir en diversas plataformas para cubrir distintos aspectos de su operación”, explica.
Ataques como Auora, el fenómeno Wikileaks o códigos maliciosos como ZeuS actuaron como señales de alarma para los profesionales de seguridad, durante 2010.
“Este tipo de fenómenos muestran que las empresas no pueden seguir operando sus procesos de seguridad como entes independientes y separados entre sí, porque la información no es restrictiva a plataformas o servicios y los criminales están perfectamente conscientes de ello”, dice Redmond.
Es bajo este escenario que Websense ha decidido invertir más de $500 millones de dólares en el desarrollo de la arquitectura Triton, una plataforma que integra servicios en sitio, componentes SaaS, Web Security, seguridad en email y DLP, y la cual permite reducir el riesgo al unificar, clasificar, categorizar y entender el contenido o datos digital, presume Redmond.
Efectiva o no, la solución de Websense marca una realidad creciente entre los negocios, gobiernos y sociedades modernas: fotos, videos, canciones, nóminas, proyectos de nuevos productos o cables con secretos gubernamentales se han convertido en contenido digital intangible, invisible en su estructura y cada vez más compatible.
“Al final del día, todo va a girar entorno al contenido, a tener acceso a estos datos, a través de aplicaciones en una tableta, en un celular, en tu PC o tu televisor. Si entiendes qué valor tiene ese contenido, quién lo usa, cómo esta llegando a éste y por dónde pasa estas en una mejor posición para defender tu información”, expresa Redmond.