
Este miércoles la compañía de origen japonés Sony tendrá que comparecer ante el Subcomité de la Cámara de Comercio, Industria y Mercado por la brecha de información que afectara a más de 77 millones de usuarios durante las últimas dos semanas.
El Subcomité presidido por la representante Mary Bono Mack señaló que es necesario que Sony explique a las autoridades estadounidenses cuáles fueron las causas por las que la base de datos de sus servicios PlayStation Network y Qriocity fue vulnerada.
La ejecutiva indicó a través de un comunicado que el caso de Sony es determinante para la creación de una ley nacional que obligue a las empresas a alertar a sus usuarios cuando su base de datos haya sido atacada, es decir, cuando su información confidencial esté en peligro.
Bono Mack agregó que es inaceptable que las compañías no alerten a sus usuarios cuando su información ha sido robada, agregando que esta práctica no sólo pone en riesgo a la empresa, sino también la integridad de sus clientes.
Sony sufrió fuertes críticas por parte de internautas, medios especializados y firmas de seguridad debido a que dejó pasar un largo periodo antes de reconocer y alertar a sus usuarios sobre el robo de información en su contra.
El martes 26 abril, la compañía nipona reconoció a través de un comunicado que su base de datos fue vulnerada y que el nombre de usuario, contraseña, dirección y número de tarjeta de sus más de 77 millones de usuarios estaban en peligro. El boletín firmado por Sony indicaba que la intrusión en su sistema fu detectada el 17 de abril.
Bono Mack señaló que la empresa japonesa también deberá de responder al Subcomité por qué esperó tanto tiempo para alertar a sus usuarios sobre el robo de su información.
Por su parte, Sony indicó que cooperará con el Comité y que intentará despejar las dudas surgidas por su manera de proceder ante la fuga de datos, agregando que las investigaciones para poder detectar qué originó el ataque y quiénes son los responsables del mismo siguen en curso.
El robo de información de la red de PSN ha generado más preguntas que respuestas, debido a que aún se desconoce a los responsables y la empresa nipona no ha revelado el número exacto de usuarios afectados.
Esta situación provocó que las especulaciones en torno al tema aumentaran y afectaran la imagen de la compañía, generando así que el valor de las acciones de Sony disminuyeran cerca de 8% en tan sólo una semana.