13 December, 2011
Ofrece software monitoreo en Facebook de hijos o hasta empleados
Por
Carlos Fernández de Lara
Facebook y Twitter han transformado por completo el concepto de interacción, colaboración y socialización. Sin embargo, la falta de educación alrededor de las mismas ha comenzado a borrar la delgada línea que separa lo personal de lo público.
En lo que surgen las clases para el “buen comportamiento en Social Media”, la firma alemana Secure.me espera cubrir la brecha con su software de monitoreo.

Pantalla principal de la aplicación
“Hoy es imposible negar que nuestras vidas se han fusionado con el mundo digital. Todos los días compartimos enormes cantidades de datos y cada vez es más complicado controlar la información personal que publicamos, pero es, incluso, más difícil tratar de limitar aquella que, amigos o completos desconocidos, comparten en la red sobre nuestra persona”, explica Christian Sigl, fundador de secure.me.

Sin necesidad de crear una cuenta, uno puede monitorear usuarios. Obvio necesitan su aprobación primero para vincular el programa.
El experto afirma que los usuarios enfrentan un enorme vació en términos de regulación gubernamental sobre los derechos y atribuciones que tienen los proveedores o responsables de las redes sociales sobre la información de los usuarios.
Hoy, servicios como Instagram, Amen o el mismo Twitter están preconfiguradas para ser públicas, es decir, a menos que el usuario modifique su perfil de privacidad su información será visible para cualquier internauta del mundo.
El tema incluso ha obligado a organismos gubernamentales en Estados Unidos, como la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) a sancionar y exigir a empresas como Google y Facebook acuerdos para resguardar la privacidad y seguridad de los datos personales.
Si los internautas esperan que los gobiernos y las empresas protejan sus datos personales por ellos, han sentenciado a muerte a su privacidad.
“Debe ser el usuario el que se preocupe por proteger su privacidad: ni las leyes pueden hacerse efectivas a la par del desarrollo tecnológico y tampoco un exceso de regulación ayuda a los servicios individuales a largo plazo. Con este objetivo hemos creado secure.me”, dice Sigl en entrevista.

La herramienta web incluye un software biométrico para detectar las imágenes del usuario monitoreado
Así, la firma de monitoreo y reputación Web, que nació en Alemania a inicios de 2007, ha decidido aventurarse en mercados internacionales al lanzar el servicio de secure.me en más de 10 idiomas, entre ellos español.
Con más de 114 millones de usuarios de redes sociales en América Latina, el punto de entrada para secure.me serán los padres de familia y el cuidado que deben de poner alrededor de las actividades de sus hijos en espacios como Facebook.
“Mucha gente no tiene ni idea de cuánta información hay de ellos en la red y quién tiene acceso a esos datos. En el caso de los padres, sabemos que cerca del 80% ingresa a Facebook para mantenerse al pendiente de sus hijos”, dice el cofundador de secure.me.
La preocupación no es para menos: el anonimato e interacción de la red han dado vida el ciberacoso, la violencia Web y el ya famoso cyberbullying.
Un estudio del Centro de Prevención para el Crimen asegura que más de 40% de todos los adolescentes internautas han reportado ser víctimas de estos fenómenos.
La gravedad, según los expertos en el tema, es que cerca de 77% de los niños que sufren acoso o agresiones Web nunca lo dicen y únicamente 15% de los padres conocen cuáles son las actividades de sus hijos en la red.
Para Sigl la solución no radica en agregarse al perfil de Facebook de los hijos como un amigo más, pues existe la posibilidad de que estos creen cuentas falsas con tal de persuadir la vigilancia de los padres.
“Secure.me fue creado para entregar un monitoreo o vigilancia del comportamiento del usuario en Facebook, bajo una misma ventana con indicadores claves sobre los comentarios, datos personales, fotos que publica en la red social”, dice.
La herramienta –que cuenta dos versiones: una gratuita y una de pago– no sólo ofrece control sobre los contenidos publicados por los usuarios, sino también cualquier otro contenido que se carga en la red y que haga referencia o esté vinculado a la cuenta monitoreada.
“La ventaja es que no tienes que crear una cuenta de Facebook para monitorear otras cuentas”, explica. Esto porque secure.me funciona como una aplicación Web, la cual puede configurar el usuario para recibir alertas diarias o semanales.
La aplicación permite incluso detener la publicación de comentarios o fotografías si son consideradas ofensivas, el agregar nuevas amistades y también da la posibilidad quitar las etiquetas de imágenes o mensajes en la red.
En el caso de las imágenes el software va un paso más allá, pues cuenta con un módulo de análisis biométrico de rostro, que permite identificar cualquier imagen en Facebook con la cara del usuario monitoreado, sin importar si se le ha etiquetado o no.
La versión gratuita permite monitorear hasta tres cuentas de Facebook con datos históricos de hasta siete días. La versión Premium, dice Sigl, ofrece estadísticas de hasta 90 días de análisis y comportamiento en la red.
Aunque Sigl no lo confirma, es claro que el mercado más rentable para la firma alemana no serán los padres de familia y sus hijos, sino las empresas, en particular sus áreas de reclutamiento y selección de personal.
Un estudio de Microsoft en 2010 revelaba que 79% de las firmas de reclutamiento utilizaban redes sociales para conocer a un candidato previo a su selección y tres de cada 10 CEO o directores de área en Estados Unidos consideran que los comentarios negativos o las críticas constantes de un empleado (sin importar el tema) pueden causar un impacto negativo a la imagen de la compañía.
Sin embargo, Christian Sigl subraya que por el momento el objetivo principal es promover secure.me para que los padres monitoreen la actividad de sus hijos en Facebook.