17 November, 2010

GPS Forensics

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Con la llegada de las redes de datos móviles y la madurez que estas han tenido durante los últimos años, el mercado de las comunicaciones móviles personales ha dado un giro de 360° en cuanto a las nuevas características, que actualmente se incluyen en los nuevos teléfonos inteligentes, principalmente iPhone y Blackberry.

Y es que anteriormente, la revolución era ver un teléfono dotado con reproductor de MP3, cámara fotográfica,  grabadora  de video y porque no; el acceso a redes inalámbricas WIFI. Con estas funcionalidades, parecía que los productos de este tipo estaban completos y no necesitarían agregarle nuevas funcionalidades en un tiempo razonable.

Sin embargo meses después, se incorporó las funcionalidades GPS, que hasta hace un par de años eran tecnologías exclusivas del ejercito y que actualmente podemos encontrar en un sin número de dispositivos con un margen de error de localización en promedio de 10 metros a la redonda.

Esto aunado a los términos de contrato (que muchas veces desconocen los usuarios finales) puede representar una grave invasión a la privacidad para el portador de uno de estos equipos dotados con un sistema de GPS integrado. Tal es el caso del iPhone  en donde Apple (http://www.apple.com/privacy/) en su contrato de privacidad especifica que puede hacer uso de los datos de GEO localización del usuario para sí mismo o para terceros.

Por otra parte desde el punto de vista del analista forense, puede suponer una ventaja que el fabricante de los dispositivos pueda contar en un momento determinado con la información de GEO localización de un usuario final, sobre todo si este está involucrado en algún delito.

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