10 July, 2012

Podrían multar a Google con $22.5 millones de USD, por rastreo ilegal a usuarios de Safari

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San Francisco- Google podría pagar hasta enfrentar un multa récord  para la firma por $22,5 millones de dólares, de encontrársele culpable de haber monitoreado en secreto y sin autorización a millones de internautas que utilizan el explorador Web de Apple, Safari.

Según la agencia de noticias The Associated Press, tuvo la oportunidad de charlar con una persona cercana al asunto que pidió no ser identificado debido a que la multa aún no ha sido aprobado por la Comisión Federal de Comercio (FTC), ente gubernamental que supervisa los asuntos de privacidad en línea de Estados Unidos.

De ser aprobada por los cinco comisionados de la FTC, la multa para Google podría rebasar los $22 millones de dólares, la penalización más grande que la agencia ha impuesto en su historia a una sola empresa.

Aun así, expertos afirman que la multa no cause una merma o daño severo en las finanzas del puntocom californiano. Google cuenta con más de $49,000 millones de dólares en el banco, y su negocio de publicidad en búsquedas de Internet se espera genere ingresos este año por alrededor de $46,000 millones dólares. Si esa friolera se dividiera por hora, significa que Google juntaría el dinero suficiente para cubrir la multa en poco más de cuatro horas.

Sin embargo, las circunstancias que rodearon el caso puede renovar preguntas acerca de la sinceridad de Google y su famoso lema “No seas malvado” (Don’t Be Evil), y plantear dudas sobre la credibilidad de la compañía.

En los últimos años la firma ha enfrentado severos cuestionamientos y diversos investigaciones regulatorias en cuanto a si ha abusado de su posición e influencia en el mundo Web para sofocar competencia.

“Tenemos los más altos estándares de privacidad y seguridad para nuestros usuarios”, dijo Google en un comunicado el martes. Además la compañía, que tiene su sede en Mountain View, California, hizo hincapié que la tecnología embebida en el navegador Safari no recolecta ninguna clase de información personal del usuario.

Google no reconoce ningún delito en el marco del acuerdo propuesto, de acuerdo con la persona familiarizada con los términos.

Mientras tanto, la Comisión Federal de Comercio se negó a comentar alrededor de la información.

La FTC abrió una investigación hace cinco meses, luego de que un investigador de la Universidad de Stanford publicara un estudio que revelaba que Google había pasado por alto diversos sistemas de control de Safari, que tienen el objetivo de impedir que terceros  monitoreen  la actividad navegación por la Web sin el permiso del usuario.

El seguimiento se produce a través de fragmentos de código de computadora, conocidos como “cookies”, que ayudan a los servicios de Internet y los anunciantes  crear campañas dirigidas basadas en el análisis de los intereses de navegación de una persona.

Google retiró inmediatamente su tecnología intrusiva de Safari después de que la manipulación, fue reportado.

Sin embargo, la reacción de Google frente al tema parece ser una tanto contradictoria, pues en su Centro de Ayuda en línea Google asegura a los usuarios de Safari en computadoras personales, iPhone y iPad que el navegador integrado en su configuración inicial ya cuenta con funcionalidades para las actividades del internauta no sean rastreadas por el puntocom.

La aparente contradicción entre las palabras y las acciones de Google se convirtió en el punto focal de la investigación de la FTC. Eso es porque Google a finales del año pasado ya había tenido un percance con la agencia en otro caso, también en torno a la privacidad, pero en esta ocasión  de un servicio ya desaparecido, conocido como Buzz, el cual expuso sin autorización de los usuarios sus contactos de correo electrónico.
El alboroto alrededor de Buzz culminó para Google en la firma de un decreto de consentimiento de 20 años en lo que se comprometía a no inducir  al error o mal informar a los consumidores acerca de sus prácticas de privacidad.

Cada violación del decreto está sujeto a una multa diaria de $16.000 dólares. La pena en la propuesta de acuerdo del caso de Safari no parece basarse en esa fórmula, dado que millones de personas estaban usando el navegador durante unos cuatro meses, justo en el periodo en el que Google firmó el acuerdo de consentimiento en octubre y cese del seguimiento no autorizado en febrero.

Al exigir que Google pague una cantidad sin precedentes, la FTC puede estar tratando de enviar un mensaje a todo la industria  para que sean más cuidadosos y responsables ante temas de privacidad  y actividades personales que los usuarios llevan a cabo en sus vidas en línea.

La agencia ha estado presionando a los servicios de Internet y los anunciantes para llegar a un acuerdo para que voluntariamente se abstengan de monitorear las actividades de los internautas sin previo consentimiento, sin embargo las llamadas hasta el momento no se han adoptado universalmente.

Google ha insistido que el problema en el caso de Safari fue inadvertida e incluso responsabilizó del error a cambios  realizados por  ingenieros de Apple a Safari en el año 2010.

Los ingenieros de Google no estaban al tanto de la revisión de Safari, lo que resultó en el seguimiento no deseado de los internautas, cuando realmente la firma sólo trataba de crear un pequeño ajuste para que la gente, con un simple clic pudieran mostrar si  les gustaba un anuncio. La confusión provocó un conflicto con la declaración en la página de ayuda de Google, según Google.

“La FTC se centra en una página de ayuda de 2009 publicada dos años antes de nuestra decreto de consentimiento, y un año antes de que Apple cambiara su política de manejo de cookies”, dijo Google en su declaración el martes.

Sin embargo no todos están en contra de la sanción, pues la multa propuesta por la  FTC fue aplaudida por la organización Consumer Watchdog, un frecuente crítico de las prácticas de privacidad de Google.

La penalización “envía un fuerte mensaje sobre la gravedad de la flagrante violación de la privacidad cometida por Google”, dijo John Simpson, director de Privacidad de Consumer Watchdog.

Mientras que la Fundación para la Innovación defendió Google y advirtió que la fuerte represión de la FTC puede desalentar a otras compañías de compartir más información acerca de sus políticas de privacidad.

“En este caso, no parece haber ninguna evidencia de que Google pretende engañar a los consumidores”, escribió Daniel Castro, analista para el grupo, en un blog el martes. “En cambio, la pena está basada en el hecho de que la empresa actuó de acuerdo con un comunicado que fue publicado en lo que parece haber sido una página obsoleta de su centro de ayuda. La lección para muchas empresas será que están en mejor situación si no comparten información con los consumidores sobre sus prácticas de privacidad, porque entonces podría ser usada en su contra en el futuro. ”

AP